Una vez apilados los palés vacíos, una cinta transportadora de rodillos los lleva al mecanismo de giro de pilas. Este mecanismo permite girar los bloques apilados 90 grados para facilitar el acceso con una carretilla elevadora, eliminando así el giro manual, ahorrando mano de obra, evitando accidentes y protegiendo los bloques de posibles daños.